Estados Unidos.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió este martes a la Fiscalía General de la República (FGR) para comparecer dentro de la investigación abierta en México tras las acusaciones del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado. El mandatario, quien ha mantenido bajo perfil desde que surgieron los señalamientos, llegó al edificio luego de haber solicitado licencia a su cargo. También se presentaron el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el vicefiscal estatal Dámaso Castro Zaavedra.
A su salida, Castro Zaavedra negó cualquier relación con el grupo criminal Los Chapitos y aseguró que acudió a la citación oficial, expresando confianza en el proceso de investigación. Señaló que esperará el avance de la carpeta antes de definir su regreso a funciones. El caso también involucra a otros exfuncionarios y mandos de seguridad señalados por autoridades estadounidenses en una acusación presentada por el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que no existe imputación formal en el país contra Rocha Moya y que la diligencia forma parte de las investigaciones derivadas de la FGR. En paralelo, se reportó el congelamiento de cuentas bancarias de los funcionarios involucrados como medida preventiva ante posibles sanciones internacionales.







