Estados Unidos.- La cena organizada en la Casa Blanca este martes en honor al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, se convirtió en un inusual punto de encuentro entre la política, los negocios y el deporte. La figura que acaparó todas las miradas fue el futbolista portugués Cristiano Ronaldo, actual jugador del Al-Nassr saudí.

El evento congregó a otras personalidades de gran influencia como el empresario Elon Musk y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La presencia de Ronaldo, quien asistió junto a su esposa Georgina Rodríguez, se entendió como parte de la delegación encabezada por el príncipe heredero, reforzando sus vínculos con el fútbol saudí.

Trump Rinde Homenaje y Revela Admiración Familiar
Durante el brindis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó la presencia del astro luso y reveló la gran admiración que su hijo Barron Trump siente por el deportista.

“¿Saben? Mi hijo es un gran fan de Cristiano Ronaldo, que está aquí. Y Barron lo ha conocido. Y creo que ahora mi hijo respeta un poco más a su padre después de que se lo presenté. Gracias por estar aquí, es un honor», expresó Trump.

El mandatario ubicó a la pareja en los primeros asientos del Salón Este, junto a otros invitados ilustres.

La visita de Ronaldo a la Casa Blanca subraya su estatus no solo como celebridad deportiva sino como figura clave en la estrategia de Arabia Saudita para posicionar su Liga Profesional (SPL) en el escenario global. El delantero es el jugador mejor remunerado de la SPL, una competencia que ha recibido millonarias inversiones del gobierno saudí.

Antes del evento, el propio Ronaldo había manifestado su interés en conocer personalmente al mandatario estadounidense: “Es uno de los hombres que puede cambiar o ayudar a cambiar el mundo. Espero sentarme a hablar con él algún día porque es una de esas personas que realmente me caen bien”, señaló el delantero en una entrevista.


Te puede interesar: Reconoce el Congreso a Javier Mendoza Jaramillo, periodista y caricaturista político


Durante el acto, Trump también remarcó la alianza estratégica entre Estados Unidos y Arabia Saudita, aludiendo a avances en acuerdos de defensa y cooperación, que incluyen la venta de aviones F-35 y compromisos de inversión por cifras cercanas al billón de dólares. El presidente calificó a Bin Salman como “un verdadero socio para la paz y la prosperidad” en Medio Oriente.

Ronaldo, quien renovó su contrato en Arabia Saudita hasta 2027, aterrizó en Estados Unidos días después de lograr la clasificación al Mundial 2026 con la selección de Portugal.