Saltillo.- Desesperada es como se encuentra Daniela Ortega quien radica en la Ciudad de México, tras huir de la violencia que vivía en su hogar aquí en Saltillo.

Como pudo tomó en sus brazos a dos de sus tres hijos y el más pequeño se quedó con su padre y una tía.

En dos años ella tenía comunicación con su hijo por medio de videollamadas e incluso pagaba al padre de familia para poder ver a su hijo por medio del teléfono siendo incluso amenazada de desaparecerlo.

Con la intención de recuperar a su hijo, llegó a Saltillo de nueva cuenta y acudió a la escuela para llevárselo sin embargo el conflicto escaló y se dio cuenta que el menor esta a cargo de otras dos personas que no tienen ningún parentesco y a quien presuntamente el padre les había vendido al menor.

Daniela asegura que solamente quiere llevarse a su pequeño para que se reúna con sus hermanos y viva una vida familiar con quien le dio la vida.