Saltillo.- Emilia Carrillo Hernández, exempleada de una tienda de autoservicio, denunció públicamente haber sido víctima del presunto robo de su teléfono celular dentro de su área de trabajo, así como de hostigamiento laboral que, asegura, la orilló a presentar su renuncia sin recibir finiquito ni apoyo por parte de la empresa.
En un inicio, pensó que algún cliente lo había tomado, por lo que no reportó de inmediato el hecho. Sin embargo, días después asegura haber visto su celular en manos de una guardia de seguridad, a quien decidió confrontar de manera directa y pacífica.

Tras el señalamiento, la extrabajadora afirma que comenzó a recibir malos tratos por parte de compañeros y superiores.
Señaló que tanto Recursos Humanos como la gerencia le informaron que las cámaras de seguridad no funcionaban desde hacía más de un mes.
Ante la falta de respuesta, Emilia decidió renunciar. Actualmente se encuentra desempleada, sin finiquito y sin que le hayan devuelto su teléfono celular. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades laborales, en particular a la Secretaría del Trabajo, para que revisen este tipo de situaciones, pues asegura que no es la primera vez que ocurren hechos similares dentro de la tienda.







