Saltillo, Coah.- Han pasado casi 15 años desde que María de los Dolores Cabello fue trasplantada y, desde entonces, no deja de agradecer a Dios por una segunda oportunidad de vida y al ángel que dijo si a la donación de órganos.
El diagnóstico en un inicio fue leucemia y tras varias opiniones se le informó que era necesario un trasplante de hígado tras un problema de hepatitis.
Al tener ya un diagnóstico verdadero y tras afrontar la situación, se dio paso a un protocolo, donde se analizó el funcionamiento de sus demás órganos y entonces fue agregada a una lista de espera interminable mientras tomaba decisiones día con día.
Luego de un trasplante exitoso, María de los Dolores agradece la oportunidad que Dios y la vida le dieron de la mano de un ángel, un hombre o una mujer, que decidió donarle un riñón y le permitió seguir viviendo.
A casi 15 años de su operación, ella hoy da testimonio de lo importante que es la donación de órganos, de lo que significa para quienes esperan un riñón, un hígado, un corazón que alguien diga sí.
Aunque ella tiene que tomar constantemente medicamentos y tener ciertos cuidados, lo cierto es que no compara el estar con vida y poder fomentar en otros el que sus órganos pueden salvar la vida de otros.







