Saltillo.- La marcha del ocho de marzo en Saltillo tendrá un cambio en su trayecto. Luego de que el año pasado, diversos hechos violentos se suscitaron durante la concentración en el Congreso del Estado, este año se decidió no acudir a la sede del poder legislativo.

De acuerdo con los colectivos feministas, esta decisión no es falta de convicción, sino que deriva de un miedo real a la represión.

Expresaron que protegerse también forma parte de esta lucha y no significa un retroceso a este movimiento que por años ha levantado la voz en contra de la violencia.

El comunicado, que se encuentra en las redes sociales, expone que desde distintos espacios se habrán de llevar a cabo diversas actividades para enmarcar esta lucha por el bienestar, la dignidad, la justicia y los derechos de todas las personas y las mujeres en Coahuila.