Saltillo.- Aunque llevaba con él a dos pasajeros que no habían consumido alcohol, un joven en estado inconveniente decidió no prestarles su coche y se aventuró a dejarlos en sus hogares, pero terminó sufriendo un fuerte accidente al quedarse dormido al volante.
Cerca de las 4:00 de la mañana, el infractor abandonó una fiesta y enfiló de sur a norte por el bulevar Venustiano Carranza en un Chrysler 300 tras haberse ofrecido a llevar hasta sus casas a un par de amigos a los que expuso a un funesto final.
Pero fue al tomar el puente vehicular del Distribuidor Vial «V. Carranza», que conecta con el bulevar Nazario Ortiz Garza, que el joven ya no pudo más con el cansancio y se quedó dormido, avanzando el coche sin control hasta proyectarse contra el muro de contención lateral.

Las vigas metálicas de la estructura de seguridad a mano izquierda evitaron que el auto saliera volando al vacío, rebotando al lado contrario hasta chocar nuevamente con el muro y dar un giro, quedando el vehículo en la alto del puente y en sentido contrario.
Por fortuna, cerca del lugar se hallaban elementos de Tránsito Municipal y acudieron
pronto a prestar auxilio, cerrando el paso a la circulación sobre el puente para evitar otro percance al tiempo que tomaban detenido al ebrio tras descartar que hubiera alguna persona lesionada, consignando el caso ante el Ministerio Público.







