Ciudad de México.- El arranque de 2025 ha sido testigo de una alarmante proliferación de casos de desapariciones en el país, entre los que destacan la de una madre conductora de taxi de aplicación en San Luis Potosí, 14 personas en Oaxaca y un empresario en Sinaloa. Durante los primeros días del año, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) reportó 568 nuevos casos de personas desaparecidas, que abarcan a ciudadanos de todas las edades, desde menores hasta adultos de 80 años. De esos casos, 422 siguen sin ser localizados, mientras que 146 han sido hallados.

El impacto de la problemática es evidente en las estadísticas de 2024, año en el que 30,844 personas fueron reportadas como desaparecidas, 13,066 de ellas siguen sin ser encontradas y 17,778 ya han sido localizadas. El Estado de México, Nuevo León, Puebla y Sinaloa figuran entre las entidades con el mayor número de desapariciones durante el año pasado. En este contexto, los casos de desapariciones continúan siendo una de las principales preocupaciones de la sociedad y de las organizaciones que luchan por visibilizar este grave problema.

Expertos como Jorge Ramírez Plascencia, secretario técnico del Comité Universitario de Análisis en Materia de Personas Desaparecidas de la Universidad de Guadalajara, alertan sobre el agravamiento de la situación, señalando que las instituciones encargadas de atender el problema están en una etapa de inactividad, lo que complica aún más la resolución de los casos. Para Ramírez Plascencia, las expectativas sobre un cambio en la estrategia de seguridad, especialmente con la llegada de nuevos actores en el Gobierno, podrían representar una oportunidad para frenar este fenómeno, aunque el impacto en los intereses del crimen organizado podría generar nuevos conflictos.