Saltillo.- En 1977 se inauguró la primera plaza comercial de Saltillo y causó revuelo por su diseño de reunir más de 100 locales, entre tiendas de abarrotes, ropa, calzado, regalos y restaurantes.
El tiempo no perdona y a la ciudad llegaron nuevas plazas a las que le incorporaron marcas de calidad, artículos de importación, tiendas departamentales, amplios estacionamientos y tecnología.
Por ese motivo, la plaza comercial Fundadores se ha quedado con solo unos cuantos negocios, de 120 locales, solo 35 están ocupados.

Eligio Ramírez, es un comerciante que sobrevive, colabora en una línea de transportes ejidales y tiene un pequeño local donde vende mercancía diversa.
El panorama de la plaza como se observa, es poco alentador, locales con vidrios y puertas rotos, cubiertos con lamina o madera, hay polvo acumulado de meses y es poco funcional.
Los pocos negocios que funcionan se resisten a morir, con la esperanza de que sus ventas vuelvan a elevarse y esa plaza comercial retome la vida que tuvo hace varios años.








