México.- En la recta final del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) prepara la compra de 5,000 lanzacohetes, originalmente empleados en la guerra, para usarlos contra la delincuencia organizada.
La Sedena, bajo el mando del general Luis Cresencio Sandoval González, lanzó la licitación LA-07-110-007000999-I-533-2024 para adquirir lanzacohetes portátiles, desechables, de calibre 70 mm ± 20 mm, con munición integrada, capaces de penetrar 300 mm de acero endurecido y con un alcance máximo de 500 metros.
Estos lanzacohetes podrían ser usados en operaciones contra grupos criminales que utilizan vehículos blindados, como los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, Golfo, Noreste, Zetas y Viagras, según una fuente castrense consultada por El Universal. Aunque estos lanzacohetes son para guerra regular, las Fuerzas Armadas necesitan mantener una superioridad en armamento frente a los criminales, que han mejorado su equipamiento en los últimos años.

La Sedena planea invertir hasta 420 millones de pesos en esta adquisición, en respuesta a las crecientes amenazas de los grupos criminales. El pasado 18 de junio, en la apertura de propuestas para la licitación, tres empresas mostraron interés: Distribuciones Orval ofreció 266.5 millones de pesos, Grupo Fravic 420 millones de pesos, y Intman 14.5 millones de pesos.
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El fallo de la licitación se anunciará el próximo 8 de julio. La empresa seleccionada deberá capacitar a 30 elementos de la Sedena en el uso y manejo de los lanzacohetes, en coordinación con la Dirección General de Materiales de Guerra. Esta capacitación no será menor a tres días hábiles.
La empresa adjudicada deberá garantizar la calidad de los lanzacohetes por 12 meses y será responsable de la seguridad de su personal y de los posibles daños durante la capacitación. También se le prohíbe divulgar información sobre los bienes adquiridos sin autorización de la Sedena, bajo pena de rescisión administrativa.







