Playa del Carmen.-  Después de permanecer ocultos por decisión de la administración anterior, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha hecho públicos los estudios de impacto ambiental de 18 obras complementarias del Tren Maya. Estas construcciones fueron ejecutadas sin las autorizaciones pertinentes, amparadas por el decreto de seguridad nacional emitido en 2021 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, que permitió obviar diversos permisos y normatividades para sus proyectos prioritarios.

El decreto de seguridad nacional fue invalidado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2023, tras una controversia constitucional interpuesta por el extinto INAI. No obstante, los estudios de impacto ambiental fueron presentados ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tanto antes como después del fallo de la Corte, pero la dependencia los mantuvo ocultos hasta marzo de este año, mucho tiempo después de que las obras ya estaban concluidas y el Tren Maya en operación.

A principios de abril, la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, anunció en rueda de prensa que la administración de Sheinbaum buscaría resarcir los daños ambientales causados por la construcción del Tren Maya. Sin embargo, la decisión de mantener ocultas las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) y darlas a conocer recién en marzo, anuló cualquier posibilidad de impugnación. Esto ha generado frustración entre ambientalistas, quienes denunciaron un enorme daño ecológico en la selva de la Península de Yucatán y consideran que el actual gobierno les está enviando “señales encontradas”.

Estos documentos, a los que Proceso tuvo acceso, son estudios de Manifestación del Impacto Ambiental (MIA) promovidos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Corresponden a obras complementarias del proyecto federal que no se mencionaron en el proyecto original, como bancos de materiales pétreos, caminos, electrificación, módulos de atención y almacenes de balasto, los cuales han dejado una huella negativa en el sistema ecológico de la península.

En los resolutivos consultados, todos autorizados durante marzo, la Semarnat justificó que a estas obras se les otorgaron autorizaciones provisionales debido al decreto de seguridad nacional expedido en 2021 por AMLO, que clasificó la construcción del Tren Maya y otros proyectos como prioritarios y de seguridad nacional. La dependencia argumenta que, por esta razón, fueron ejecutadas sin permisos definitivos, y que la obra original del Tren Maya no contempló estos proyectos adicionales.

La inversión de este conjunto de obras complementarias asciende a $4 mil 440 millones 216 mil 152 pesos, un monto similar al presupuesto anual del municipio de Playa del Carmen, por donde corre parte de la vía ferroviaria. Todas estas obras fueron iniciadas y concluidas entre 2023 y 2024, lo que significa que se ejecutaron sin ningún tipo de difusión pública para su consulta, impugnación y aprobación, contraviniendo así la normativa de derecho ambiental.