Ciudad de México.- Durante una sesión en el Senado de la República, el senador Armando Ayala Robles generó polémica al afirmar que asistir a un table-dance «está bien» siempre y cuando sea con dinero propio y no del erario. El comentario surgió mientras criticaba los privilegios de ministros y hacía referencia al caso de Óscar Mauricio Guerra Ford, exfuncionario del INAI, quien utilizó recursos públicos en gastos indebidos, incluido un table-dance posteriormente clausurado por trata de personas. Ayala Robles sostuvo que este tipo de conductas son inadmisibles si implican el uso de fondos públicos.

Sin embargo, sus declaraciones fueron rápidamente cuestionadas por el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. Desde la tribuna, Fernández Noroña subrayó que el comercio sexual perpetúa la violencia contra las mujeres y destacó la necesidad de erradicar cualquier forma de desigualdad y explotación. Aunque reiteró el respeto por la libre expresión en la tribuna, enfatizó el compromiso de la Cámara Alta con la igualdad de género y la lucha contra la violencia.

El debate evidenció la tensión en torno al uso de recursos públicos y las implicaciones éticas de ciertas prácticas. Mientras Ayala Robles intentaba centrar su discurso en la defensa de reformas judiciales y la crítica a privilegios indebidos, sus comentarios sobre el table-dance desviaron la atención hacia una discusión sobre el respeto hacia las mujeres y la necesidad de combatir la explotación en todas sus formas.