México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una dura crítica al gobierno de Chihuahua, encabezado por Maru Campos, tras revelar que agentes estadounidenses participaron en un operativo de seguridad en dicha entidad sin el conocimiento ni la autorización del Gobierno Federal. La mandataria calificó este hecho como una violación directa a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que las autoridades estatales incurrieron en una «falta grave» al solicitar y permitir el apoyo de elementos extranjeros omitiendo los canales institucionales obligatorios.

La jefa del Ejecutivo aclaró que, si bien el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, tenía la obligación de informar a las instancias federales, la responsabilidad primaria recae en la administración estatal por promover una colaboración fuera del marco legal.

Puntos clave del posicionamiento federal:

  • Desconocimiento de las Fuerzas Armadas: La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) confirmó que no tenía conocimiento de la intervención de los agentes extranjeros.
  • Llamado al Senado: Tanto la gobernadora Maru Campos como el fiscal estatal, César Jáuregui, han sido citados por la Cámara Alta para esclarecer bajo qué términos se autorizó dicha participación.
  • Instrucción al Consejo de Seguridad: La presidenta ordenó emitir un recordatorio formal a todos los gobernadores del país subrayando que la cooperación internacional debe canalizarse estrictamente a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Al ser cuestionada sobre una posible destitución del fiscal César Jáuregui, la presidenta señaló que esa es una facultad soberana del gobierno estatal, pero insistió en que Chihuahua debe asumir las consecuencias de sus actos.

“No se trata de una confrontación política, sino de una obligación de hacer valer la ley. No podemos ser omisos frente a nuestra Constitución y nuestras leyes”, puntualizó la mandataria.

A pesar de la gravedad del incidente, Sheinbaum aseguró que este episodio no pone en riesgo la relación bilateral con el gobierno del presidente Donald Trump.