México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que las recientes detenciones de colaboradores cercanos al dirigente nacional del PRI, Alejandro «Alito» Moreno Cárdenas, responden exclusivamente a investigaciones conducidas por la Fiscalía General del Estado de Campeche y no por la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal enfatizó que los operativos realizados en las últimas 48 horas derivan de un expediente iniciado hace tiempo por probables delitos de corrupción y desvío de recursos públicos cometidos durante la gestión del priista como gobernador de Campeche.
Dos capturas en 48 horas contra el entorno del líder priista
La embestida judicial en Campeche se intensificó con la aprehensión de dos figuras vinculadas a la estructura operativa y financiera de Moreno Cárdenas.
- Detención de operador financiero: El pasado lunes se concretó la captura de Luis Antonio Espinosa Campos, señalado como contador y operador financiero de Emigdio Gabriel Moreno Cárdenas, hermano del dirigente del PRI, por presuntas operaciones inmobiliarias e intermediaciones financieras irregulares.
- Arresto por desvío en Comunicación Social: Posteriormente, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Campeche detuvo en la Ciudad de México a Carlos Alberto Medina Hernández, exdirector de Comunicación Social en la administración de Moreno, acusado de participar en un esquema de desvío de 36 millones de pesos.
- Antecedentes fiscales: Las acciones judiciales se vinculan con denuncias presentadas ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por contratos celebrados entre 2017 y 2019 por 59.9 millones de pesos con empresas factureras, sumadas a la solicitud de desafuero presentada en julio de 2025 ante la Cámara de Diputados por un presunto peculado de 83.5 millones de pesos.
Sheinbaum arremete contra «Alito» Moreno: «Llegó al nivel más bajo»
Al ser cuestionada sobre si este cerco judicial y el proceso de desafuero pendiente en el Congreso corresponden a una persecución política, Sheinbaum Pardo descartó tal versión, argumentando que se trata estrictamente de la persecución de delitos del orden común que deben resolver las instancias ministeriales y el Poder Legislativo.
Asimismo, la presidenta criticó duramente las gestiones del líder priista ante el gobierno de Estados Unidos para solicitar la revocación de visas a funcionarios mexicanos. Sheinbaum calificó como «de risa» la estrategia de la dirigencia del PRI, señalando que representa a un partido «casi en extinción» y que evidencia una falta de credibilidad ante la ciudadanía mexicana.







