México.-   La estrategia de seguridad en México ha experimentado un marcado viraje en los primeros meses del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, alejándose de la política de «abrazos, no balazos» de su predecesor. Expertos en seguridad señalan que este cambio responde directamente a la intensa presión ejercida por el gobierno de Donald Trump para contener a los cárteles y frenar el trasiego de drogas, especialmente de fentanilo, hacia Estados Unidos.

Aunque públicamente la mandataria asegura que solo hay «ajustes» a la estrategia, los resultados operativos evidencian una nueva dirección. «La estrategia la veo más cercana al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa que al propio gobierno de Andrés Manuel», afirmó el experto Alberto Guerrero Baena. «De entrada, está entregando líderes delincuenciales, está haciendo decomisos históricos y hay que aceptarlo, detrás está la presión de Trump», agregó.

Decomisos y Detenciones Históricas
La nueva política ha arrojado cifras récord en varios rubros clave, demostrando un enfoque mucho más frontal contra el crimen organizado:

  • Fentanilo: Mientras que en todo el sexenio anterior se decomisaron alrededor de 9,500 kilogramos de fentanilo, en los primeros meses de la gestión de Sheinbaum se han incautado 1,495 kilogramos y 3.5 millones de pastillas. La presidenta incluso ha asegurado que el flujo de este opioide hacia EE.UU. se ha reducido a la mitad.
  • Hidrocarburos: La lucha contra el «huachicol» también se ha intensificado. En los primeros ocho meses de la administración actual se han decomisado casi 70 millones de litros de combustible ilícito, una cifra que ya superó los 46 millones asegurados en todo el gobierno anterior.
  • Extradiciones y Arrestos: El gobierno de Sheinbaum ha entregado a más de 50 delincuentes a Estados Unidos, incluyendo a capos de alto perfil como Rafael Caro Quintero y Abigael González Valencia, ‘El Cuini’. Además, se han detenido a 26,692 personas por delitos, y se han desmantelado 1,262 laboratorios clandestinos en 21 estados.

La Sombra de los Aranceles
Expertos como Armando Vargas, de la organización México Evalúa, aseguran que la presión de EE.UU. ha marcado la agenda de seguridad de México. «La presión del gobierno de Estados Unidos ha influido mucho», señala Vargas, explicando que la amenaza de imponer aranceles ha obligado a la actual administración a intensificar el combate frontal.

Este nuevo escenario, que se asemeja a una «certificación» de drogas trimestral, ha provocado que el gobierno mexicano se mantenga en «vilo» cada tres meses, buscando presentar resultados que satisfagan las exigencias de Washington.

A pesar de los resultados positivos en materia de decomisos y detenciones, los analistas coinciden en que la estrategia actual aún no se traduce en una verdadera pacificación del país. Advierten que un enfoque exclusivamente frontal, sin atender las causas de la violencia o la corrupción política, podría sumar nuevas capas de conflicto en lugar de resolverlas.