Saltillo, Coah.- En los cruceros de Saltillo se han presentado varios accidentes, algunos de ellos mortales, siendo las victimas voceadores, vendedores o limpia parabrisas.
En el crucero formado por los bulevares Francisco Coss y Emilio Carranza, una mujer se encuentra en peligro.

Al parecer sufre algún tipo de trastorno mental y eso la hace más vulnerable, con tanto automovilista correlón que anda suelto en Saltillo.

Sin importar su condición social o estado, todas las personas tienen derecho a trabajar y ella lo hace bailando a los automovilistas, contoneando su cintura y caderas con ritmo y soltura.

Ella se divierte mientras trabaja, sonríe y baila, pero pocos automovilistas le ofrecen una moneda, sin embargo, ella no se desanima y cambia de atuendo de acuerdo al ritmo que quiere bailar.

Por la gracia y buena vibra de la mujer, algunos automovilistas sonríen, a otros les alegra el día, en esta sociedad donde todo es trabajo, estrés y tráfico vehicular.

Por su condición, la mujer no debería estar en ese crucero tan peligroso porque a los automovilistas no tienen la suficiente cultura vial para conducir y, sobre todo tener precaución con las personas vulnerables por necesidad tienen que trabajar en los cruceros.