Perú.- Un nuevo caso de intolerancia en la vía pública ha encendido la indignación de los ciudadanos en el Cercado de Lima. Un joven repartidor, quien cumplía con su jornada laboral descargando refrescos, fue agredido por una residente que le arrojó agua tras exigirle de forma violenta que retirara su vehículo de su domicilio.

El trabajador se encontraba estacionado de manera momentánea para realizar la entrega de productos. Sin mediar palabra conciliatoria, la mujer salió de su vivienda visiblemente alterada e increpó al joven bajo el argumento de que no podía permanecer frente a su fachada.

Ante la negativa del repartidor de retirarse de inmediato para poder concluir su tarea, la mujer regresó con un recipiente y le lanzó agua, mojando tanto al trabajador como parte de la mercancía. El acto fue interpretado por los testigos como una muestra de prepotencia, actuando «como si la calle fuera de su propiedad privada».

El incidente ha generado un fuerte rechazo en redes sociales y entre los vecinos de la zona, quienes recordaron que la vía pública es de uso común