Grecia.- Durante un juicio un piloto griego confesó que acabó con la vida de su esposa mientras dormía, sin embargo, ante la justicia dijo que «todavía la ama».

Babis Anagnostopoulos había dicho en una primera ocasión que un grupo de ladrones extranjeros asesinaron a su pareja Caroline Crouch y colgaron a la mascota de la familia en la barandilla.

Caroline, de 23 años, fue encontrada sin vida junto a su hija pequeña a lado y al hombre atado debajo de la cama.

Los policías comenzaron con la investigación para dar con los presuntos ladrones, pero la historia que contó el sujeto tenía muchas inconsistencias.

El hombre admitió el asesinato, afirmando que fue un «crimen pasional», luego de que ella amenazara con divorciarse de él.


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En su primer día de juicio en Atenas, afirmó que «todavía la ama» y que su intención nunca fue lastimarla, ya que se encontraba en un «estado mental borroso».

«Eso nunca cambió y desde el día que la conocí nunca cambiará», expresó Babis Anagnostopoulos.

El peritaje arrojó que Caroline fue sorprendida durante su asesinato, ya que el cuerpo no mostraba signos de lucha.