Durango.- El 1 de diciembre de 2024, la actriz Marcela Alcázar Rodríguez, conocida por su participación en diversas producciones televisivas, falleció durante un retiro espiritual en Durango. La actriz, de 33 años, había asistido a una ceremonia de medicina ancestral en la que consumió kambó, una sustancia derivada del veneno de una rana amazónica. Poco después de ingerir la sustancia, Marcela comenzó a presentar síntomas graves como vómitos y diarrea severa, lo que provocó su traslado urgente a un hospital. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado empeoró y falleció.

El kambó, una secreción de la rana Phyllomedusa bicolor, se utiliza en rituales ancestrales de sanación, especialmente en comunidades indígenas de la región amazónica. Según las creencias nativas, esta sustancia purifica el cuerpo y la mente, ayudando a eliminar toxinas y a superar bloqueos emocionales. No obstante, el uso de sustancias psicotrópicas en estos rituales conlleva riesgos significativos, que van desde efectos secundarios como deshidratación y vómitos hasta consecuencias fatales, especialmente cuando no se cuenta con la orientación adecuada de expertos.

Tras el fatal incidente, la Fiscalía General del Estado de Durango inició una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de Marcela Alcázar. Se sospecha que el chamán encargado del ritual huyó tras los hechos, y las autoridades ya están en busca de su paradero. Este trágico suceso ha puesto en evidencia los peligros inherentes al consumo de sustancias en retiros espirituales, especialmente cuando no se respetan los controles de seguridad adecuados.