Ciudad de México.- Un devastador deslizamiento de tierra provocado por intensas lluvias ha dejado un saldo trágico de aproximadamente 229 muertos en una zona remota del sur de Etiopía. Las autoridades locales de la zona administrativa de Gofa confirmaron 146 fallecidos, mientras que la radiotelevisión pública etíope EBC había informado inicialmente de 157 víctimas, citando al jefe de la región. Además, se han encontrado cinco sobrevivientes.
Este deslizamiento de tierra es el más mortífero registrado en Etiopía, una nación con una población de 120 millones de habitantes, la segunda más grande de África. Según Dagemawi Ayele, administrador de la zona de Gofa citado por EBC, la mayoría de las víctimas perecieron el lunes mientras intentaban rescatar a los ocupantes de una vivienda.
El responsable de relaciones públicas de Gofa, Habtamu Fetena, informó que se han recuperado 146 cuerpos, incluyendo 96 hombres y 50 mujeres, y advirtió que el número de fallecidos podría aumentar. El desastre tuvo lugar en la kebele de Kencho, en el distrito de Geze-Gofa, una región rural y montañosa a más de 450 kilómetros de la capital, Adís Abeba.
Dagemawi, citado por EBC, explicó que entre los fallecidos se encuentran el administrador local, maestros, profesionales de la salud y agricultores que se apresuraron a salvar vidas. Un residente etíope en Nairobi describió el área afectada como rural, aislada y propensa a deslizamientos debido a su suelo inestable.
El presidente ejecutivo de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, expresó su solidaridad con el pueblo y el gobierno etíopes en la red social X. Las imágenes compartidas por las autoridades muestran a una multitud al pie de una colina en gran parte desmoronada, con personas utilizando palas y sus propias manos para recuperar cuerpos de una gruesa capa de arcilla rojiza. Esta región del sur de Etiopía ha sido especialmente afectada por las lluvias torrenciales de abril y mayo.
El deslizamiento de tierra más mortífero en África hasta la fecha ocurrió el 14 de agosto de 2017 en Freetown, la capital de Sierra Leona, donde murieron 1,141 personas.






