Venezuela.- Tras semanas de angustia e incertidumbre, Moisés Leonel Pérez logró encontrar el cuerpo de su madre, María Cecilia Negrete, entre los restos de la Torre B del complejo OPP-26 en La Guaira, una de las estructuras colapsadas por el terremoto que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio. El joven había viajado desde Colombia con el único objetivo de dar con el paradero de su progenitora, participando de manera ininterrumpida en las labores de rescate durante más de un mes.

El hallazgo, concretado tras 39 días de intensos trabajos entre el hormigón, permitió a la familia Negrete despedir a la mujer y brindarle una sepultura.

Una historia de perseverancia que conmovió a Latinoamérica
Desde su arribo a suelo venezolano, Moisés se unió a las brigadas de rescate y grupos de voluntarios que trabajaban en el edificio donde se encontraba su madre junto a su pareja al momento del sismo. A pesar del paso del tiempo y las complejas condiciones en la zona de desastre, el joven no abandonó las tareas de remoción hasta localizar sus restos.

Tras confirmarse el hallazgo, Moisés difundió un emotivo video en redes sociales para expresar su gratitud hacia las personas y rescatistas que no lo dejaron solo en el proceso. «Quiero darle las gracias a cada uno de ustedes por estar ahí. Dios los bendiga a todos», manifestó visiblemente conmovido. La historia, dada a conocer inicialmente por la Revista Encuentro Colombia, se volvió viral en plataformas digitales, convirtiéndose en un símbolo de dedicación filial en medio de la tragedia.

La cifra de muertos por el sismo en Venezuela supera los 6,000
El caso de Moisés refleja el drama humano que persiste en el país caribeño mientras los equipos de emergencia continúan con las labores de remoción de escombros. Según los reportes oficiales actualizados al 3 de agosto, la cifra de víctimas fatales por los terremotos asciende a 6,125 personas, un balance que ha ido en aumento a medida que avanza la identificación de cuerpos en las zonas más castigadas.

La Guaira se mantiene como uno de los epicentros de la catástrofe, donde la magnitud de los daños materiales ha dificultado el acceso de maquinaria pesada. Además de las pérdidas humanas, organismos internacionales y autoridades locales reportan decenas de miles de personas heridas y miles de familias desplazadas que perdieron la totalidad de su patrimonio.