México.- En su primer año completo de operaciones, el Tren Maya, una de las obras emblemáticas del gobierno de la Cuarta Transformación (4T), funcionó con un subsidio federal de 10,700 por ciento, de acuerdo con la Cuenta Pública 2024.
La empresa estatal operada por las Fuerzas Armadas recibió 29 mil 912 millones de pesos del erario, mientras que sus ingresos propios apenas alcanzaron 276 millones de pesos, generados principalmente por la venta de boletos, consumo en estaciones y renta de locales.
Esta cifra significa que, por cada peso que ingresó el Tren Maya por su operación, requirió 108 pesos de recursos públicos para mantenerse a flote.
Los ingresos no fueron suficientes ni siquiera para cubrir los 498.2 millones de pesos en servicios personales —es decir, los sueldos de sus mil 700 empleados.
Para 2025, la situación no luce mejor. Se proyecta un gasto de 827 millones de pesos en sueldos y 680 millones en operación, mientras que los ingresos estimados son apenas de 680 millones de pesos, con un subsidio autorizado hasta ahora de 40 mil 827 millones.
Transporte de carga, clave para viabilidad
A pesar de que el pasado 7 de abril el Tren Maya celebró haber transportado a su millón de pasajeros en poco más de 15 meses —un promedio de apenas 2 mil pasajeros diarios—, el director general de la empresa, David Lozano Águila, reconoció el pasado 16 de mayo que el servicio de pasajeros no es suficiente para alcanzar el equilibrio financiero.
Lozano indicó que el transporte de carga, aún inexistente, será la única vía para lograr la rentabilidad del proyecto en el mediano plazo.







