Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha autorizado a la CIA a llevar a cabo operaciones encubiertas en Venezuela, incluyendo acciones letales dentro del país y en el Caribe. Esta medida se enmarca dentro de la estrategia de presión de Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro, después de que bombarderos B-52 estadounidenses sobrevolaran el Caribe como parte de ejercicios destinados a combatir el narcotráfico. Las aeronaves realizaron maniobras conjuntas con helicópteros AH-1Z Cobra y UH-1Y Venom, apoyadas por el Grupo Anfibio Listo USS Iwo Jima, en misiones de interdicción de drogas y protección del territorio estadounidense.

Recientemente, Estados Unidos ha incrementado sus operaciones contra embarcaciones presuntamente involucradas en el tráfico de drogas frente a la costa venezolana, ocasionando la muerte de varias personas en incidentes reportados por Washington. Además, se ha informado que la Administración estadounidense elaboró un documento clasificado que justificaría ataques letales contra cárteles y presuntos narcotraficantes considerados una amenaza inminente para ciudadanos de Estados Unidos. La concentración de recursos militares, que incluye aviones F-35 y drones, ha generado alertas sobre la capacidad de la operación para controlar instalaciones estratégicas en territorio venezolano.

En respuesta, el gobierno de Nicolás Maduro y aliados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) calificaron las acciones estadounidenses como agresiones armadas dirigidas a imponer un cambio de régimen y apoderarse de recursos naturales. Venezuela activó el plan de defensa «Independencia 200» en zonas costeras y fronterizas, desplegando tropas, milicias y reservistas. Autoridades venezolanas y regionales denunciaron las operaciones como incursiones ilegales y expresaron que los ataques a embarcaciones constituyen ejecuciones extrajudiciales.