Estados Unidos.  El clima político en Estados Unidos ha alcanzado un nuevo punto de ebullición tras la 68ª edición de los Premios Grammy. El presidente Donald Trump utilizó su plataforma en Truth Social para arremeter contra la ceremonia y anunciar acciones legales inmediatas contra el presentador Trevor Noah, tras un polémico chiste que vinculaba al mandatario con la isla de Jeffrey Epstein.

«Falso y difamatorio»: La furia del mandatario
Fiel a su estilo, Trump no se guardó nada y calificó la gala como «lo peor» y «prácticamente imposible de ver». Sin embargo, el núcleo de su indignación fue la mención de su nombre en relación con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.

“Noah dijo, INCORRECTAMENTE, que Donald Trump y Bill Clinton pasaron tiempo en la isla de Epstein. ¡FALSO!”, publicó el mandatario. “Nunca he estado en la isla de Epstein ni en ningún lugar cercano… nunca había sido acusado de estar allí, ni siquiera por los medios de noticias falsas”.

El presidente confirmó que presentará una demanda «por mucho dinero» contra Noah, lanzando una advertencia directa al comediante: “Prepárate, Noah, ¡me voy a divertir contigo!”.

Las bromas que desataron el enojo

Durante la transmisión del 1 de febrero, Trevor Noah mantuvo un tono ácido hacia la administración actual. Los momentos clave que detonaron la respuesta de la Casa Blanca fueron:

  • Sobre la isla de Epstein: Al anunciar el premio a Canción del Año para Billie Eilish, Noah comparó el deseo de ganar un Grammy con el interés de Trump por Groenlandia. «Tiene sentido, porque la isla de Epstein se acabó, así que ahora necesita una nueva donde pasar el rato con Bill Clinton», bromeó el presentador.
  • Sobre Nicki Minaj: Sugirió que la rapera no asistió por estar en la Casa Blanca discutiendo «temas muy importantes».
  • Comparaciones con el pasado: Trump comparó el desempeño de Noah con el de Jimmy Kimmel en los Oscar, calificando a ambos como responsables de las bajas audiencias de este tipo de eventos.

La demanda de Trump se suma a un ambiente hostil para su administración durante la gala. La ceremonia no solo fue un evento musical, sino un foco de resistencia cultural. Hubo numerosos artistas lucieron pines con el mensaje “ICE Out”.