Washington, DC.- En un mitin realizado en la localidad de Warren para conmemorar sus primeros 100 días de gobierno, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes declaraciones contra la industria automotriz de sus socios comerciales México y Canadá, afirmando que su país “no quiere los autos de México ni de Canadá”.
“Nos quitaron un negocio que siempre debió quedarse aquí”, sentenció Trump frente a sus simpatizantes, en un discurso que reiteró su postura proteccionista respecto a la manufactura automotriz.
Las declaraciones se dan horas después de que la Casa Blanca difundiera una orden ejecutiva para realizar “ajustes” en las importaciones de vehículos y partes automotrices, en un intento por incentivar el regreso de las cadenas de suministro al territorio estadounidense. Según Trump, estas medidas “crearían más empleos” en la industria nacional.
Nuevos aranceles y beneficios fiscales
A partir del 3 de abril, todos los vehículos importados a Estados Unidos están sujetos a un impuesto del 25%. Sin embargo, las partes automotrices provenientes de Canadá y México están temporalmente exentas si cumplen con las reglas establecidas por el Tratado México–Estados Unidos–Canadá (T-MEC).
La orden ejecutiva también aclara que no habrá acumulación de tarifas. Es decir, el nuevo arancel del 25% sobre vehículos no se sumará al impuesto ya existente sobre el acero o el aluminio utilizado en su fabricación.
Además, se establece un periodo de gracia de dos años para que las empresas automotrices reorganicen sus cadenas de producción dentro de Estados Unidos, con el objetivo de reducir la dependencia del extranjero.
Créditos fiscales para ensamblaje nacional
La medida contempla también una serie de incentivos fiscales para las unidades ensambladas en Estados Unidos. Según la enmienda publicada, si las partes importadas sujetas al nuevo arancel representan al menos el 15% del valor de un automóvil fabricado en territorio estadounidense, el gobierno otorgará un crédito fiscal del 3.75% sobre el valor total del vehículo para las unidades producidas entre el 3 de abril de 2025 y el 30 de abril de 2026.
Este crédito se reducirá al 2.5% para los vehículos ensamblados entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, en un intento de incentivar una mayor integración de componentes nacionales.







