La Casa Blanca inauguró el Paseo de la Fama Presidencial, una galería de retratos de todos los presidentes Estados Unidos, excepto el de Joe Biden, cuyo espacio fue ocupado por la imagen de un “autopen”, un dispositivo que permite firmar documentos de manera automática.

La decisión fue impulsada por Donald Trump, quien justificó la sustitución como una referencia al uso frecuente del “autopen” durante la Administración de su antecesor demócrata.

Aunque este mecanismo fue sido utilizado por presidentes de ambos partidos, Trump y sus aliados lo convirtieron en un argumento político para cuestionar las capacidades cognitivas de Biden y sugerir que los asesores tomaban decisiones en su lugar.

En una comparecencia anterior, Biden calificó de “ridículas y falsas” las insinuaciones sobre su salud mental, y afirmó que él tomó todas las decisiones relevantes: órdenes ejecutivas, indultos y nombramientos judiciales.

La sustitución generó críticas por parte del Partido Demócrata, que acusó a Trump de usar la remodelación de la Casa Blanca para burlarse de su predecesor.

El proyecto forma parte de un plan más amplio de redecoración, con cambios en el Jardín de Rosas y la reubicación de otros retratos presidenciales.