Saltillo.- Son millones de pesos los que ha costado la Comisión Nacional de Zonas Áridas al erario mexicano desde su desaparición.
La CONAZA dejó de operar hace ocho años en la administración de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, en su delegación Coahuila las oficinas administrativas siguieron en funciones.

El costo de mantenimiento de los miles de burócratas representa un enorme gasto a las finanzas del país, empleados que solo asistían a las oficinas sin ejecutar programas.
La clausura de esa institución, impidió ya la operación de distintos programas que servían al campo coahuilense, como la limpieza de represas, su mantenimiento y la adquisición de equipo para abatir la sequía, entre otros más.







