Ciudad de México.- El nuevo Universo DC enfrentó un complicado inicio en taquilla con el estreno de Supergirl, cinta protagonizada por Milly Alcock y con la participación de Jason Momoa como Lobo. La producción no alcanzó las expectativas durante su primer fin de semana de exhibición y fue ampliamente superada en la recaudación por Toy Story 5, la más reciente entrega de Pixar, tanto en Estados Unidos como en el mercado internacional.

Ante el desempeño comercial del filme, cuyo presupuesto de producción se estima en 175 millones de dólares, surgieron dudas sobre la viabilidad del plan de DC Studios para competir con las producciones de Marvel. No obstante, el copresidente del estudio, Peter Safran, aseguró que el resultado de Supergirl no pone en riesgo la estrategia de largo plazo de la compañía y afirmó que la película representa solo una parte del proyecto integral que impulsa el estudio.

Durante su debut en cines de Estados Unidos, Supergirl obtuvo 38 millones de dólares, mientras que en el resto del mundo sumó otros 30 millones, para un total de 68 millones de dólares en su estreno global. Con este panorama, DC Studios enfoca ahora sus esfuerzos en Clayface, una producción de terror con clasificación para adultos dirigida por James Watkins, cuyo presupuesto cercano a los 40 millones de dólares representa un riesgo financiero considerablemente menor para la compañía.