Sonora.- Tras casi siete años de incansable rastreo por desiertos y parajes de México, la líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Patricia Flores Armenta, informó el hallazgo de restos óseos que, según sus indicios, corresponden a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido desde mayo de 2019.
El hallazgo tuvo lugar este 24 de marzo de 2026 a la altura del kilómetro 46 de la Carretera 26, en las inmediaciones de Hermosillo, una zona identificada previamente por colectivos debido a la recurrente presencia de fosas clandestinas.
Visiblemente afectada por la fatiga de los años en campo, Flores detalló que los restos se encontraban dispersos en una superficie extensa, lo que impidió localizar un cuerpo íntegro. A través de un video difundido en sus redes sociales, la activista lamentó las condiciones en las que recuperó lo que queda de su hijo.
“Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron. Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir; he cumplido mi promesa de encontrarte”, escribió la activista en un mensaje que rápidamente se volvió viral.
Ceci Flores enfatizó que, tras años de labor humanitaria donde ha localizado a cientos de personas y entregado indicios sobre criminales, «lo mínimo que merecía era encontrar un cuerpo completo», y no solo fragmentos esparcidos en la inmensidad del terreno sonorense.
La historia de Marco Antonio Sauceda comenzó el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino. Aquel día, hombres armados lo privaron de la libertad junto a su hermano, Jesús Adrián. Aunque los captores liberaron a Jesús Adrián poco después, Marco Antonio nunca regresó.
Ante la falta de resultados de las autoridades estatales y federales, Ceci Flores fundó el colectivo Madres Buscadoras de Sonora en 2019. Lo que inició como una búsqueda personal se convirtió en un movimiento nacional que ha sacado a la luz la magnitud de la crisis de desapariciones en el noroeste del país.







