España.- España amanece este lunes conmocionada por uno de los accidentes ferroviarios más graves de su historia reciente. Al menos 39 personas han perdido la vida y 43 permanecen ingresadas en centros hospitalarios tras la colisión de un tren de la compañía Iryo y un Alvia de Renfe ocurrida la tarde del domingo en el término municipal de Adamuz, Córdoba.

El siniestro se produjo a las 19:39 horas, cuando los tres últimos vagones de un convoy de Iryo (que cubría la ruta Málaga-Madrid con 317 pasajeros) descarrilaron e invadieron la vía contigua. En ese instante, un tren Alvia con destino a Huelva impactó contra ellos, provocando que sus dos primeros vagones cayeran por un terraplén de cuatro metros.

El operativo de emergencia, liderado por la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el GREA, trabaja contra reloj en una zona escarpada de difícil acceso. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien se encuentra en el lugar desde la madrugada, advirtió sobre la complejidad de las labores: «Se está valorando cortar los vagones ante la dificultad de introducir maquinaria pesada para levantarlos».

  • Balance hospitalario: De los 122 atendidos inicialmente (117 adultos y 5 niños), 43 siguen ingresados.
  • Estado crítico: 12 pacientes, incluido un menor de edad, se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
  • Identificación: La Guardia Civil ha desplegado al Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) y especialistas en ADN para proceder a la identificación de los fallecidos, cuyos cuerpos están siendo trasladados al Instituto de Medicina Legal de Córdoba.

Para agilizar la identificación y brindar apoyo a las familias, se ha habilitado un centro de atención psicológica en el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba. Asimismo, la Guardia Civil ha establecido cinco puntos de recogida de muestras de ADN en Madrid, Sevilla, Huelva, Málaga y Córdoba.

Teléfono de asistencia a las víctimas (Adif): 900 101 020