Saltillo.- Desplazarse a exceso de velocidad le pasó factura a un joven, pues al dar un volantazo para cambiar de carril terminó por perder el control de su coche, dejando sobre el asfalto una huella de frenado de casi 40 metros tras haber pisado a fondo el freno, estrellándose con el camellón central.

Fue alrededor de la 1:40 de la mañana que Iván N iba a una velocidad muy por encima de la permitida sobre en bulevar Venustiano Carranza, avanzando de sur a norte en un Chevrolet Spark, con el que iba rebasando los demás coches sin ninguna precaución, hasta que sufrió el percance.

A la altura del cruce con el bulevar José Narro Robles, Iván esquivó otra camioneta, pero al cambiar al carril izquierdo fue que ya no pudo mantener el control y el auto empezó a zigzaguear, tratando por todas las maneras posibles de frenar, pero sólo terminó derrapando.

Finalmente, el coche pegó en el camellón y dio un giro antes de acabar detenido y en sentido contrario de la circulación, acudiendo Tránsito Municipal a tomar conocimiento y ordenar que el coche fuera llevado hasta un corralón, pues el caso terminó en manos del Ministerio Público para deslindar responsabilidades.