Monterrey.- Después de que se difundió un video que aparentemente mostraba a un joven siendo víctima de un «levantón» en Apodaca, el alcalde César Garza descartó esta situación y la atribuyó a problemas familiares, indicando que los padres del menor están atravesando un proceso de divorcio.
El alcalde explicó que la madre del joven ordenó que se lo llevaran a su lado, aparentemente por unos compañeros de trabajo, pero subrayó que habrá consecuencias legales por esta acción.
«Quiero darles información de primera mano sobre lo sucedido en la escuela Moisés Sáenz, que generó alarma en muchas personas con razón justificada», mencionó Garza. Afirmó que las imágenes mostraban a un grupo de personas subiendo al menor a una camioneta «como si fuera un secuestro».
«Las imágenes escandalizaron a todos, incluyéndome a mí. Activamos un protocolo de búsqueda con las corporaciones metropolitanas, la policía ministerial y la Secretaría de Seguridad. El joven ya está ubicado. Lamentablemente, como suele pasar, fue un conflicto entre los padres que están en proceso de divorcio», explicó.
Reiteró que el joven no fue secuestrado y nunca se pidió rescate por él. Descartó la versión de que el joven fue «anexado» a un centro de rehabilitación, aclarando que la madre trabaja en dicho centro y algunas personas se prestaron a llevar al joven, solicitado por la madre.
Te puede interesar: Lionel Messi ganó con polémica el premio The Best tras empatar con Haaland
El alcalde calificó de inmadura la actuación de la madre y las personas involucradas. Expresó su incredulidad ante la falta de sensibilidad hacia sus propios hijos y condenó el daño psicológico causado al menor y la psicosis generada en la comunidad.
«El menor está bien, está custodiado. Es un delito que se persigue de oficio, una privación ilegal de la libertad. Aunque haya sido su mamá, la forma en que lo hizo no está bien, los padres no pueden hacer rehenes a sus hijos», concluyó.







