Estados Unidos.- La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos ha extendido sus capacidades más allá de la franja fronteriza y ahora supervisa a millones de automovilistas en distintas regiones del país mediante un sistema secreto de análisis predictivo, de acuerdo con una investigación de Associated Press. Esta red emplea cámaras, lectores de matrículas y algoritmos capaces de identificar rutas y comportamientos considerados inusuales, información que se comparte con corporaciones locales para realizar detenciones sustentadas en infracciones menores de tránsito.
El programa opera como una estructura de inteligencia interior que permite rastrear vehículos por origen, trayecto y destino, incluso a más de 190 kilómetros de la frontera, con presencia documentada en zonas urbanas como Phoenix, Detroit y áreas cercanas a Chicago. Según los hallazgos, la red incluye lectores camuflados, colaboración tecnológica con agencias federales y compañías privadas, así como acceso a miles de dispositivos instalados en 22 estados. Estos registros han derivado en intervenciones donde el algoritmo marca desplazamientos sospechosos, generando revisiones exhaustivas que en múltiples casos no terminan en la presentación de cargos.
Esta expansión se sostiene con subvenciones federales y programas como Operación Stonegarden, que financian horas extra de policías locales y la adquisición de equipos de vigilancia móvil y aérea. Investigadores y especialistas en derecho advierten que el alcance del sistema podría colocar en riesgo derechos constitucionales, mientras abogados documentan detenciones de personas sin antecedentes ni actividades ilícitas, convirtiendo a este esquema en una práctica que, según señalan, afecta a conductores que desconocen estar siendo rastreados en tiempo real.







