Torreón, Coah.- La violencia intrafamiliar genera graves repercusiones en la salud mental, especialmente entre las mujeres, en quienes desencadena un constante estado de alerta y estrés, de acuerdo con especialistas.
La psiquiatra Martha Palencia señaló que la exposición continua a la violencia provoca un aumento en los niveles de cortisol, una hormona vinculada a la ansiedad y la depresión.
Esto crea un círculo vicioso que dificulta que las víctimas busquen ayuda profesional o legal para romper con el ciclo de agresión.
Asimismo, Francelia Vázquez, presidenta del Colegio de Psicólogos, destacó que las mujeres en situaciones de violencia enfrentan una alteración química que afecta su capacidad de afrontar la vida, limitando su autoestima y dejándolas en una posición vulnerable.
Por su parte, legisladores locales subrayaron la importancia de implementar medidas preventivas desde edades tempranas, como talleres de inteligencia emocional y autoestima en las escuelas.
Asimismo, reconocieron que es necesario destinar más recursos para atender la salud mental de las víctimas, con la colaboración de instituciones públicas y privadas.







