México.- A pesar de un notable despliegue de seguridad militar y policiaca en la capital de Guerrero, la ola de violencia criminal escaló nuevamente este lunes con el incendio de una camioneta Urvan de transporte público en su base, a un costado del Mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, a plena luz del día.
El ataque, ocurrido poco antes de las 11:00 horas, provocó la paralización total del transporte público local y foráneo en Chilpancingo por segunda vez en el día, sumiendo a la ciudad en el miedo y la zozobra. No se reportaron lesionados en el ataque.
Ataque Dirigido a Ruta Chilapa y Paro Total
Fuentes policiacas indicaron que la unidad 35 de la empresa Transportes Guerrerenses de la Montaña y las Dos Costas fue interceptada por hombres desconocidos al llegar de Chilapa. Los agresores rociaron la unidad con gasolina y le prendieron fuego, consumiendo totalmente el vehículo.
Aunque el director de la Comisión Técnica de Transportes, Arturo Salinas Sandoval, había asegurado por la mañana que el servicio se normalizaría al 100%, el nuevo atentado revirtió la situación:
- Las rutas foráneas que llegaban hasta Ciudad Judicial se retiraron hasta el puente de Petaquillas, fuera de la cabecera.
- Las rutas de Chilpancingo-Chilapa, que seguían operando, también pararon.
- El servicio citadino de Urvans y taxis disminuyó casi en su totalidad.
El caos en la movilidad obligó a las autoridades a utilizar camionetas del gobierno, de Protección Civil y vehículos particulares para trasladar a los usuarios varados.
Cinco Días de Violencia y Cierre de Escuelas
El incendio de este lunes se suma a cinco días de violencia criminal que han golpeado a la capital guerrerense. Durante el fin de semana, la violencia se concentró en el principal centro de abasto de la ciudad:
- Viernes y Sábado: Un vendedor y un repartidor de pollo fueron asesinados a tiros en el Mercado Baltazar R. Leyva Mancilla y su estacionamiento.
- Sábado: Se halló un cadáver atado en la carretera federal en Carrizal de la Vía.
- Domingo: Tres unidades del transporte público fueron incendiadas, lo que provocó la primera suspensión masiva del servicio.
Ante la ola de inseguridad, las escuelas de nivel básico y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) suspendieron clases sin emitir comunicados oficiales, aumentando la sensación de tensión entre la población.
El Gobierno del estado informó que se reforzó la seguridad con patrullajes y filtros en las bases de transporte y el mercado, con la participación de militares y fuerzas estatales, aunque la presencia policial no logró evitar el ataque de este lunes.







