Madrid.-  La Policía Nacional de España concretó un contundente golpe a las estructuras del crimen organizado transnacional al desarticular una célula operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las fuerzas de seguridad incautaron dos toneladas y media de metanfetaminas en estado líquido y detuvieron a 13 presuntos integrantes del entramado que operaba en las provincias catalanas de Barcelona, Lleida y Tarragona.

La intervención policial se ejecutó el pasado 10 de julio, pero los detalles operativos se mantuvieron bajo reserva por motivos de seguridad institucional y para resguardar las diligencias judiciales que continuaban en curso.

Colaboración internacional descubrió droga oculta en esencia de vainilla
La investigación inició a principios de junio gracias al intercambio de información estratégica entre Francia y España, bajo el amparo de una Orden Europea de Investigación y con la supervisión de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional española. El rastreo se activó tras la detección en Francia de un contenedor marítimo procedente de México con destino al mercado ibérico.

El cargamento, que transportaba supuestamente 12 mil 700 kilos de aroma artificial de vainilla en estado líquido, ocultaba en realidad la droga disuelta mediante avanzados métodos de camuflaje químico. Tras ingresar a territorio español, la mercancía fue depositada temporalmente en una empresa de logística en Barcelona antes de ser trasladada a una nave industrial de paso.

Sofisticado laboratorio clandestino al descubierto en Lleida
Las labores de inteligencia y vigilancia permanente permitieron ubicar el destino final del cargamento: una finca aislada en la provincia de Lleida. El inmueble había sido acondicionado como un laboratorio clandestino de alta tecnología, donde especialistas de la organización criminal realizaban procesos de extracción, purificación y cristalización para recuperar la metanfetamina líquida y alistarla para su distribución en el continente europeo.

El operativo simultáneo culminó con el desmantelamiento total de la infraestructura logística y la captura de los 13 implicados: siete ciudadanos de nacionalidad mexicana, cuatro españoles y dos colombianos, quienes desempeñaban roles específicos en transporte, seguridad, contravigilancia y procesamiento químico.