Es Rubén Moreira el titular de la fracción del PRI en la cámara de diputados y, ahí mismo, Jericó Abramo Masso, el coordinador de los cinco diputados federales que aportó Coahuila, la entidad que más le aportó al dolido priismo nacional.
¿A quién seguirán Rigo Fuentes, Shamir , Cristina Amezcua, Antonio Gutiérrez y los otros?
¿A Jericó, que representa el interés de los coahuilenses a través de Miguel Ángel Riquelme; o a Rubén Moreira cuyos intereses estarían con el PRI de Alejandro Moreno, proclive a apoyar a la 4t, para salvar el pellejo?
Habremos de ver en la realidad y analizar el comportamiento de la fracción priista que representa a Coahuila.
La lógica establece que a Jericó Abramo, y en consecuencia al gobernador Riquelme.
La traición diría que a Rubén Moreira.
Sin duda, se trata de la legislatura federal con más lecturas, ante un escenario donde Morena crece, el PAN sobrevive y el PRI respira por Coahuila y está en terapia intensiva.
Cada uno de los diputados federales tendrán en su posición, la lealtad o deslealtad hacia sus electores y sus respectivos partidos políticos.
Y, al mismo tiempo, reflejarán la lectura del ambiente político, previo a la guerra de todas las guerras, que será la elección de gobernador de Coahuila en el 23.






