Saltillo.- En medio de una fiesta, un adolescente se encontró con otros dos jóvenes con quienes ya arrastraba problemas desde hacía tiempo, siendo atacado con un arma blanca que le provocó lesiones en el tórax, muriendo a los pocos minutos de que su familia lo llevó a un hospital.

Uno de los agresores pudo ser detenido por los amigos de la víctima, mientras que el otro agresor logró escapar, siendo el virtual responsable entregado a la Policía Municipal para ser puesto a disposición del Ministerio Público para enfrentar el delito de homicidio.

Alrededor de la 1:00 de la mañana, una fiesta tenía lugar en la calle Álamos, de la colonia Nueva Imagen, a la cual acudió Bernardo N, de 17 años de edad, sin imaginar que se toparía de frente con los dos miembros de una pandilla con la que arrastraba viejas rencillas.

De acuerdo a varios testigos, Bernardo fue atacado a traición por los malandros, sacando uno de ellos un arma blanca con el que le asestó una certera puñalada que perforó el tórax justo por debajo del esternón, alcanzando el corazón de la víctima.

Los amigos de Bernardo corrieron a dar aviso a su familia al tiempo que lograron someter a uno de los pandilleros, apurándose los padres del menor para llevarlo a bordo de un coche particular hasta el área de urgencias del Hospital General, donde el personal médico informó del fallecimiento del adolescente.


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Los amigos y demás parientes de Bernardo no daban crédito de lo sucedido y varios de ellos planearon regresar al lugar de la fiesta para linchar al joven que tenían retenido, pero éste ya había sido entregado a la Policía Municipal.

Hasta el hospital acudieron peritos y agentes de la Unidad de Investigación de Homicidios para tomar conocimiento, ordenando el traslado del cuerpo al Semefo para poder conocer las causas de la muerte mediante la necropsia, a fin de integrar la carpeta de investigación y deslindar responsabilidades.