Estados Unidos.-Tres incendios forestales activos han desatado una emergencia en el área metropolitana de Los Ángeles, California, forzando la evacuación de más de 80,000 residentes en Pacific Palisades, Pasadena, y Sylmar. Las llamas avanzan alimentadas por vientos destructivos y potencialmente mortales, mientras el gobernador Gavin Newsom declaró el estado de emergencia.
El avance de los incendios
El incendio de Palisades, detectado el martes por la mañana cerca de las 10:30 horas, ha consumido más de 1,215 hectáreas (3,000 acres) en la comunidad de Pacific Palisades Highlands. En paralelo, los incendios de Eaton y Hurst, en Pasadena y Sylmar respectivamente, han devastado alrededor de 600 hectáreas (1,500 acres).
Las evacuaciones en Palisades comenzaron con 30,000 personas, mientras que en Pasadena y Sylmar, más de 52,000 tienen órdenes obligatorias de evacuación y 47,000 permanecen bajo advertencia.
Testimonios de los evacuados
Kelsey Trainor, residente de Pacific Palisades, describió una evacuación caótica a la cadena NBC:
“Todo era humo a nuestro alrededor, fuego por todas partes. La gente simplemente toca la bocina. Estamos paralizados, no hay ningún lugar adonde ir”. Trainor incluso ayudó a un adulto mayor con dificultades respiratorias mientras trataba de escapar.
Otra residente, Mallory Sobel, narró su experiencia:
“Mi auto estaba lleno de hollín mientras hacía este lento descenso. Usé una máscara porque el aire era insoportable. Solo llevé un equipaje de emergencia y los pasaportes de mi familia”.
Los bomberos reportaron vehículos abandonados en las rutas de evacuación y recurrieron a topadoras para despejar el camino.
Amenaza climática y desafíos para los bomberos
Las condiciones climáticas agravan la situación. Ráfagas de viento de hasta 160 km/h (100 mph) y niveles de humedad descendiendo a un solo dígito complican los esfuerzos de contención.
Rich Thompson, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, indicó que Los Ángeles ha registrado apenas 4 mm de lluvia desde julio, lo que incrementa el peligro de propagación. Los vientos de Santa Ana, característicos del invierno, son una amenaza recurrente al avivar los incendios en paisajes secos.
Daniel Swain, científico climático de UCLA, subrayó el papel del cambio climático en la intensificación de estas condiciones:
“El cambio climático está aumentando la superposición entre las condiciones de vegetación extremadamente secas más adelante en la temporada y la ocurrencia de estos eventos de viento”.
Respuestas de las autoridades
La jefa de bomberos de Los Ángeles, Kristin M. Crowley, informó que más de 10,300 hogares y 13,200 estructuras están bajo amenaza. Sin embargo, destacó que no se han reportado heridos.
Erik Scott, del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD), hizo un llamado a los residentes a estar listos para evacuar en cualquier momento:
“El fuego se propaga a gran velocidad gracias a las corrientes de aire”.
Más de 250 efectivos trabajan en las zonas afectadas, con la prioridad de proteger vidas y propiedades.
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Un futuro incierto
Aunque no se han confirmado víctimas hasta el momento, la combinación de factores climáticos y geográficos mantiene en vilo a los equipos de emergencia y a los residentes. Los incendios, además de dañar el medio ambiente, exponen los desafíos que el cambio climático plantea para la región.
Las autoridades instan a la población a seguir las indicaciones y prepararse para evacuaciones rápidas, mientras continúan los esfuerzos para controlar el avance de las llamas.







