Ramos Arizpe.- Para algunas personas que tienen problemas con el consumo de sustancias tóxicas, es muy difícil dejarlas a pesar de haber pasado por un proceso de rehabilitación. El coordinador del Centro Esperanza y Nueva Vida ubicado en Ramos Arizpe, Francisco Lourdes, dijo que al menos el 20 por ciento de los pacientes que egresan del centro, recaen en las adicciones.

El tiempo mínimo de internamiento en el centro de rehabilitación es de tres meses, en los cuales, los usuarios reciben un trato cálido, sin golpes, pero, sobre todo, son atendidos por personal especializado para que tengan una nueva oportunidad de vida, alejada del mundo de las drogas.

Además, Francisco Lourdes, destacó que, como parte del proceso de rehabilitación, los usuarios pueden aprender un oficio mediante el cual, una vez, una vez que se reincorporan a la sociedad puede servirles para obtener algo de ingresos, se trata dijo, de hacerles sentir que todavía tienen mucho que aportar y lo importante que son para sus familiares.