Ciudad de México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, abordó este jueves las denuncias de contaminación ambiental en Monterrey, Nuevo León, focalizando la atención en la refinería de Cadereyta. Ante las acusaciones recurrentes, el mandatario rechazó categóricamente que la refinería sea la principal causante de la contaminación en la capital neoleonesa, señalando que múltiples empresas en la zona metropolitana también contribuyen al problema.

López Obrador criticó a aquellos que señalan directamente a la refinería, sugiriendo motivaciones políticas o electorales detrás de estas acusaciones. Para el jefe del Ejecutivo, responsabilizar únicamente a la refinería de Cadereyta es simplificar un problema complejo y desviar la atención de otras fuentes de contaminación presentes en la región.

En defensa de la refinería, el presidente aseguró que esta cumple con los requerimientos ambientales y se esfuerza por no infringir las normativas establecidas. López Obrador reiteró su compromiso contra la corrupción y afirmó que su gobierno no concede privilegios a empresas, dejando en claro que se enfrenta a cualquier práctica corrupta que pueda afectar el medio ambiente o la salud de la población.

En medio de crecientes preocupaciones por la calidad del aire en Monterrey, el pronunciamiento del presidente López Obrador resalta la importancia de un análisis integral de la situación ambiental, así como el compromiso gubernamental para abordar las causas profundas de la contaminación en la región.