Ciudad de México.- Los hermanos Andrés y Gonzalo López Beltrán se reunieron de forma reservada en un restaurante de la colonia Condesa con empresarios y colaboradores cercanos. El encuentro de varias horas ocurrió en un escenario marcado por la aprehensión de Fausto Corrales, vinculado al caso del exrector Melesio Cuén, así como por el retorno al país del excontralmirante Fernando Farías Laguna.
La cita cobra relevancia tras el despliegue de investigaciones sobre la red de huachicol fiscal en recintos marítimos, donde el exmarino detenido en Argentina habría colaborado con agencias estadounidenses.
En las actuaciones judiciales recabadas por la fiscalía federal se asentaron testimonios que mencionan a Andy dentro de las tramas de influencia para el ingreso de embarcaciones. Pese a las referencias vertidas en los expedientes de las aduanas, las autoridades no han acreditado imputaciones directas contra los familiares del expresidente.
Durante el consumo privado en el salón exclusivo, los asistentes revisaron actualizaciones sobre las imputaciones penales del fuero federal. Acompañados por Daniel Asaf, exjefe de Ayudantía, y los directivos Juan Domingo Beckmann y Mauricio Garduño, observaron a través de dispositivos móviles el avance de los expedientes.
Las filtraciones sobre la red de evasión fiscal en hidrocarburos exponen el esquema delictivo que causó pérdidas millonarias al erario.







