Se viene la madre de todas las batallas. El próximo 1 de mayo será el segundo y último debate organizado por el IEC; Rodrigo Paredes tiene una oportunidad más de legitimar su administración al frente del Instituto, pero a lo poco que se sabe de la organización, las cosas no pintan bien, y le explico.
Los consejeros encargados del comité de debates, Leticia Bravo Ostos, Juan Carlos Cisneros y Óscar Rodríguez Fuentes, están en medio de una investigación por repartir acreditaciones que inclinaron la balanza a uno de los candidatos involucrados.
El Mirón se encargó de investigar quienes podrían tener acceso al debate en el Museo del Desierto y supo que las cosas van a cambiar, pero nos necesariamente para bien, porque resulta que el IEC tomó la determinación de hacerlo aún más exclusivo y solamente un cierto grupo de la población tendrá acceso, pero no se definió como fue que hicieron la elección de los invitados.
Las comparaciones algunas veces, y no siempre, son malas, pero en los debates del 2017 las cosas fluyeron, al menos en la organización, porque en el tema de gastos, pues dejó mucho que desear y no es cosa rara, Gabriela de León Farías era la presidente.
Algo raro pasa en el IEC, ya que las cosas siempre parecen turbias, y es que como dice el viejo refrán: “no hagas cosas buenas que parecen malas”, pero vamos a darle el beneficio de la duda y el martes hablamos.
Esperemos que los protagonistas sean los candidatos, que, definitivamente, van a sacar todos los ases bajo manga y el martes no estaremos hablando del IEC, pero de eso tendremos más días para platicar.






