México.- Mientras la mayoría del país descansaba, el cielo ofreció un espectáculo inolvidable. La madrugada de este martes 3 de marzo de 2026, un eclipse lunar total transformó la apariencia del satélite natural, tiñéndolo de un rojo profundo y sorprendiendo a los observadores que desafiaron el sueño para presenciar el fenómeno.
Desde la Ciudad de México hasta diversas regiones del norte y sur del país, el evento astronómico fue visible gracias a las condiciones climáticas favorables en gran parte del territorio nacional.
La danza de las sombras: 03:50 horas
De acuerdo con el Instituto de Astronomía de la UNAM, el proceso comenzó formalmente alrededor de las 03:50 horas (tiempo del centro). En ese momento, la Tierra se interpuso de manera casi perfecta entre el Sol y la Luna, comenzando a proyectar su sombra (la umbra) sobre la superficie lunar.
El punto máximo de la totalidad regaló la icónica imagen de la «Luna de Sangre». Este tono rojizo no se debe a un cambio en el astro, sino a que la atmósfera terrestre actúa como una lente que filtra la luz solar, permitiendo que solo las longitudes de onda rojas lleguen a la superficie lunar y se reflejen de vuelta a nuestros ojos.
Un fenómeno de alineación perfecta
Los expertos universitarios recordaron que este tipo de espectáculos naturales son poco frecuentes, ya que requieren tres condiciones estrictas:
- Que la Luna se encuentre en su fase llena.
- Una alineación geométrica entre el Sol, la Tierra y la Luna.
- Que el satélite atraviese el cono de sombra terrestre.
A través de telescopios en observatorios y cámaras de aficionados en redes sociales, las imágenes del eclipse se volvieron virales rápidamente, contrastando con las intensas noticias geopolíticas que han dominado la semana.







