El Salvador.- En busca de erradicar la corrupción, el Presidente afirmó que se desata una batalla sin tregua. Según sus palabras, este mal «endémico» se ha extendido en todas las esferas del Estado, similar a las pandillas que acechan en cada rincón.

En aras de una justicia equitativa, Bukele se comprometió a levantar una prisión destinada exclusivamente a los «delincuentes de cuello blanco», siguiendo el modelo de la megacárcel para pandilleros que ya ha construido.

«Nuestra próxima empresa será la edificación de una cárcel dedicada a los corruptos. Nos incautaremos de todo su patrimonio y les exigiremos que devuelvan lo que han robado», aseguró con determinación.

En su discurso, el Jefe de Estado destacó la ofensiva contra las pandillas, que ha estado en marcha durante 14 meses, y que ha llevado a los ciudadanos salvadoreños a disfrutar de un entorno más seguro en las calles.

Como parte de su agenda, Bukele anunció una reforma legal que reducirá de 84 a 60 el número de escaños legislativos y de 262 a 44 los municipios en el país, en pos de una mayor eficiencia y representación política.