En el cuarto informe de Manolo Jiménez, el gobernador Miguel Riquelme lo invitó a ser el titular de la Secretaría de Inclusión y de Desarrollo Social.
Sí, será a partir del primero de enero, pero ya el gobernador despidió a Francisco Saracho. Hoy, trasciende que será secretario de Educación, pero mientras tanto, ya le dijo adiós.
Saracho es repudiado desde la zona centro y hasta Acuña, por ser el artífice de las derrotas del PRI, a pesar de estar al frente de la Secretaría de Desarrollo Social.
Es más, hay quienes aseguran que mientras no salga Saracho de la estructura del Gobierno estatal, Acuña está perdido para el PRI.
Se le culpa desde el desvío del dinero de las campañas políticas, hasta de generar el divisionismo entre los priistas de Acuña.
Se le atribuyen actos de deslealtad hacia el gobernador Riquelme.
En la última elección de alcaldes, Riquelme trabajó con todo para recuperar Acuña y derrotar a su adversario Lenin Pérez y la UDC.
Pero el pésimo trabajo de Saracho fue, otra vez, factor determinante para la derrota priista.
Por eso y muchas deslealtades más, se va de la Secretaría de Desarrollo Social. Ahora estará Manolo Jiménez quien sí podrá potencializar esa dependencia y de ahí buscar la candidatura al Gobierno de Coahuila.
Saracho ya sobra y es tiempo de que deje la liana de gobierno a gobierno que le ha permitido ganar mucho dinero, a pesar de sus traiciones y de ser una nulidad en la política.






