Ciudad de México.- La DEA continúa con sus investigaciones en contra de Los Chapitos, el ala más joven del Cártel de Sinaloa, y en un nuevo giro en la trama, se ha acusado a dos de los inculpados de haber probado la potencia del fentanilo en una mujer que había sido sentenciada a muerte por la organización criminal.

Según los informes, Néstor Isidro Pérez y Jorge Humberto Figueroa, jefes de sicarios de Los Chapitos, probaron la potencia del fentanilo en la mujer hasta llevarla a la muerte por sobredosis. De esta manera, ahorraron balas y verificaron la potencia de la droga que enviarían a Estados Unidos. Además, estos mismos sicarios también son acusados de haber alimentado a dos tigres con personas vivas y muertas.

La DEA ha aumentado la recompensa por cada uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, pasando de 5 a 10 millones de dólares por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, por su presunta participación en el tráfico de fentanilo, armas y lavado de dinero.

Randy Grossman, fiscal federal del sur de California, ha lanzado una advertencia a Los Chapitos, declarando que «vamos por su droga, vamos por su dinero y vamos por su libertad». La DEA ha estado vigilando a Los Chapitos desde 2021, cuando ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por cada uno de ellos al ser identificados como miembros de alto rango dentro del cártel de Sinaloa.

Estas acusaciones y la presión por parte de las autoridades de Estados Unidos demuestran que la lucha contra los cárteles de la droga sigue siendo una prioridad en la agenda de las autoridades en ambos lados de la frontera.