Torreón, Coah.- Un episodio de contaminación marcó el inicio de este 1 de enero en Torreón, luego de que los sistemas de monitoreo ambiental detectaran niveles de calidad del aire clasificados como “extremadamente malos” durante las primeras horas del día. La situación obligó a activar alertas sanitarias, ante un ambiente que representaba un riesgo para la salud de la población.
El deterioro fue consecuencia de las celebraciones de Año Nuevo, en las que se combinaron cientos de asadores encendidos de manera simultánea, el uso de pirotecnia y la presencia de algunos incendios registrados durante la madrugada. Al amanecer, los efectos eran visibles en el entorno, y aunque conforme avanzó la jornada el índice descendió a la categoría de “muy malo”, el aire continuó siendo peligroso.
La acumulación de partículas contaminantes, como PM2.5 y PM10 generadas por la combustión de carbón, leña y fuegos artificiales, evidenció que prácticas habituales y socialmente aceptadas pueden tener consecuencias graves cuando se realizan de forma masiva. El episodio dejó en claro que la calidad del aire es una responsabilidad colectiva y que las decisiones individuales pueden impactar directamente en la salud de toda la comunidad.







