Monclova.- Hace 14 años, un devastador incendio consumió el centro comercial más grande de Monclova, dejando un rastro de destrucción y ruinas en el edificio que contaba con alrededor de 70 locales comerciales. En punto de las ocho de la mañana con 7 minutos del 20 de mayo de 2011, El departamento de Bomberos recibió un reporte de incendio, por el personal que apenas iniciaba su turno en el entonces conocido como Plaza Fiesta; Incendio que fue originado por un corto eléctrico en las bodegas posteriores. De inmediato acudieron al lugar más de cien elementos de bomberos de Monclova, Frontera, Pemex, Ahmsa e Inmagusa, quienes tardaron alrededor de 5 horas en sofocar el fuego.
«Inmediatamente se trasladaron las unidades 2 motobombas 2 de equipo rápido una de escalera y una cisterna que era la que se encargaría de abastecer el agua, fue una situación difícil porque al llegar pues nos dimos cuenta que el incendio se había iniciado en el área de archivos y se va por el área del techo que es poliuretano entonces empieza a correr el incendio por arriba y empieza a complicarse un poquito. Hubo la necesidad de pedir el apoyo de Bomberos Frontera de los diferentes cuerpos de auxilio locales de bomberos de Pemex estuvieron también presentes auxiliando en estas tareas, de Ahmsa también fueron los de segundos respondientes de este incendio», djio Homero Estrada, Ex director de protección civil Monclova

Desde entonces, este predio permanece en ruinas, y sin restricciones de acceso. El lugar se ha convertido en un basurero clandestino y refugio de malvivientes.
Algunos delincuentes ingresan para drogarse, otros con cincel y martillo, sustraen el cableado eléctrico y de telefonía de las paredes para después venderlo, argumentando que pertenecen a compañías constructoras que realizan trabajos de demolición; sin embargo, el departamento de seguridad pública de Monclova se mantiene alerta para evitar estos desmanes.
A su alrededor se encuentran algunas instituciones educativas como El colegio México Americano, la primaria Moderna Venustiano Carranza, la preparatoria Justo Sierra y el Conalep Monclova.

«Es la calle Bravo el principal acceso de los estudiantes del Conalep a su transporte público, a escasos 12 metros se encuentra el predio de lo que fue plaza fiesta Merco, las paredes en ruinas lo que representa un gran riesgo para estudiantes y maestros de esta institución».
«Alrededor de nuestro plantel bueno pues tenemos ahí este el edificio que yo anteriormente en varias ocasiones lo reporté verdad siempre estoy buscando que esté alumbrado y demás si es rehabilitado que padre si no cuando menos demolido para que nos permita tener un panorama más este pues más general verdad y aparte pues también se torna un poquito ahí este riesgoso en un momento dado de qué vaya ir a colapsar ya tiene años», afirmó la directora del centro educativo.
Para la directora del Conalep, institución que se encuentra aledaña a este lugar, la mejor solución sería que derribaran estas paredes, para evitar riesgos en los ciudadanos, sin embargo, en el departamento de obras públicas de Monclova, aún no se ha tramitado ninguna solicitud ni permiso de demolición por parte de los propietarios.
«No hemos tenido ningún documento que nos pues sí que nos indiquen algunos trabajos o peticiones que tengan hacia nosotros, no tengo el dato o el oficio aquí en que me haya presentado mi departamento de desarrollo urbano para hacer esa actividad», dijo el director de Obras Públicas.
Por su parte el director de Protección Civil de Monclova, Pedro Alvarado, levanto actas de notificación de este lugar como zona de riesgo, por las malas condiciones en que se encuentran las paredes.
Además, el funcionario señaló que, los dueños, aún no informan si tumbarán o remodelarán este lugar.
«Nosotros estamos creando nuestras actas para notificarlos como zona de riesgo que era lo que íbamos a pedir nosotros era un dictamen estructural que es el que nos iba a dar la claridad de cómo están las paredes como está la estructura que quedó y todo esto al momento no nos dijeron si tienen pensado reconstruir tumbar a hacer alguna otra cosa ahí en el sitio», dijo.
El terreno se encuentra registrado a nombre de Alfredo Arteaga Gutiérrez, mide 19 mil 448 metros cuadrados y desde hace 14 años el peligro sigue latente para la gente que por aquí transita. Sin embargo, serán las autoridades quienes determinen si el edificio debe acordonarse para evitar el acceso mientras los propietarios dicen lo que harán con este lugar.







