Japón.- Sergio «Checo» Pérez  protagonizó el momento más divertido del pasado fin de semana en el Gran Premio de Japón. A través de una ingeniosa broma captada por las cámaras de Cadillac, el tapatío demostró por qué es uno de los personajes más queridos de la parrilla actual.

La escena ocurrió a su llegada al circuito de Suzuka, donde cientos de aficionados nipones aguardaban con ansias, pósters y banderas el arribo de sus ídolos del automovilismo.

El momento, que rápidamente inundó las redes sociales de Cadillac, mostró una logística de «engaño» muy sencilla pero efectiva. Mientras la camioneta de la marca se aproximaba a la zona de fans:

  • La expectativa: La ventanilla del vehículo comenzó a bajar lentamente, lo que provocó los gritos y la emoción de los seguidores japoneses que preparaban sus cámaras.
  • La sorpresa: Al terminar de bajar el vidrio, el asiento lucía «vacío». Checo se había ocultado perfectamente, dejando al público confundido por unos segundos.
  • El susto: Justo cuando los fans se preguntaban qué ocurría, el piloto saltó de su escondite para «espantarlos» con un gesto juguetón, desatando carcajadas y vitoreos entre los presentes.

La relación de Pérez con la marca Cadillac ha servido como plataforma para mostrar un lado más relajado del deportista. En un entorno de altísima presión como lo es la Fórmula 1, estos gestos de «Checo siendo Checo» son celebrados tanto por la organización como por los patrocinadores, quienes ven en el mexicano a un imán de carisma global.